La Verdad
img
Categoría: Murcia
Pasa y pasa el tiempo

Pasa el tiempo rápido para el que es feliz, largo para el que tiene miedo, lento para el que espera justicia, doloso y esperanzado para el que está muy enfermo pidiendo prórroga de vida.

¿Qué hacer pues con el tiempo?

Supongo que será el que me queda, porque el que pasó, pasó.

El tiempo es como un viaje que recorre etapas de tu vida, pero el camino jamas termina. Sólo el viajero lo acaba, quedando tan solo los recuerdos.

Dónde estoy y dónde voy.

Desafío el discurrir de la fina lluvia paseando por la húmeda arena,

sólo y quizás olvidado, tal como la solitaria playa, a pesar de ello, siento un ensoñamiento placentero que me eleva.

Y en esta espera, el trepidante ritmo de las olas y su regular carencia en el tiempo vienen a recordar nuestra monótona vida. Carente de toda pasión.

Porque tú no estás, y mi tiempo se acaba, con razón o sin razón perdimos la ocasión de ser felices.

Lejos quedan las tórridas noches de verano cuando cogidos de la mano

y envueltos por la luna nos bañamos en plena locura.

Pero hoy….

Como el reloj de Papini, parado eternamente en las siete, teniendo su momento diario de gloria.

Así me siento, paralizado en la némesis de mi existencia, teniendo un solo momento de alegría, el despertar.

Hoy puedo crear, volar, escribir, disfrutar de mi trabajo, de mi gente, me siento vivo. Como un destello de energía, ¡quién lo diría!

Pero, cuidado. Como siempre, a medida que avanza la mañana cae mi ánimo, vuelvo a mi rutina, a mirar sin ver por la ventana de una mañana en gris, a comer y dormir en el mismo lugar, a mi aburrido andar y cruzarme con las mismas caras, en definitiva, a la repetitiva cotidianidad.

Quedo pensando que cada vez mas le parezco al robot de limpieza de casa. Despierta su programación a los ocho y con intensas vibraciones recorre con entusiasmo las habitaciones. Pero dos horas más tarde se apaga, se refugia en su base de alimentación, cargando energía que distribuirá al siguiente día, de nuevo, a las ocho en punto.

A todo esto acostumbro llamarle vida. Pero dice Papini, ¡sé que la vida es otra cosa!

Murcia, 19 de febrero de 2018

Ver Post >
Por favor, un órgano para vivir

Hay personas que mueren por honor, como los samuráis. Algunos lo hacen por su dios. Pero otros, los menos, mueren para permitir que los seres que más quieren vivan.

Farima, una chica de 12 años de edad y de familia pobre, vivía con sus dos hermanos, sus padres y su tío.

Su hermano menor, Monet, tenía un riñón apagado y el otro funcionaba muy mal. Su padre venía teniendo problemas de vista, dificultando cada vez más su trabajo en el campo, peligrando la única fuente de ingresos de la familia. Por último su tío padecía cirrosis hepática.

Durante largas noches escuchaba a sus padres discutir y lamentar la situación, oyéndoles decir que lo único que podría salvarles era un trasplante de riñón, de córnea para la progresiva ceguera de su padre y un hígado para el problema de su tío.

Faima encontró la solución a los problemas de su familia. Daría su vida para con sus órganos devolver la esperanza y la vida al resto de su familia.

Al amanecer de un soleado día y aprovechando que nadie había en casa, Farima llevó a cabo su plan, ingiriendo una gran cantidad de endosulfán, un insecticida prohibido por su toxicidad en muchos países.

De pronto, corrió hacia el campo donde su padre trabajaba. Al llegar le contó que alguien le había puesto veneno en su bebida y quizás por ello le dolía mucho el estómago. Inmediatamente fueron a la farmacia para conseguir las medicinas necesarias para aliviar el dolor, pero sin ningún resultado.

En poco tiempo la situación de Farima empeoró y murió antes de llegar al hospital más cercano.

Un día después de la cremación del cuerpo de Farima, su madre encontró en su cama una nota dirigida a su padre. En ella Farima pedía que después de su muerte, sus ojos fueran donados a su padre para curar su problema de vista, sus riñones para su hermano para solucionar su enfermedad renal y el hígado para su tío que resolvería su infección hepática.

Aún cuando se hubieran conocido las intenciones de Farima antes de su incineración, posiblemente no habría servido de nada, ya que el endosulfán habría contaminado los órganos trasplantados.

No es una historia de cuento, tampoco una moraleja. Se trata de un cruel relato que sucedió hace seis años en un lejano pueblo de Calcuta. Y cuyo gobierno provincial al conocer los hechos ofreció a la familia toda ayuda económica y medios para solventar los problemas de salud de la familia.

España es el país con mayor tasa de donación de órganos del mundo y de forma altruista, y nuestro Hospital Virgen de la Arrixaca está a la cabeza del país.

Cada día la lista de espera se incrementa, pero tú puedes aliviarla inscribiéndote como donante.

Murcia, 12 de enero de 2018.

Ver Post >
Reflexiones de senectud

A medida que los años pasan, quizás más de los sesenta, nos sentimos como más felices y seguros, independientemente de nuestras circunstancias sociales y de salud.

Porque cuando envejecemos parece que todo empeora pero el equilibrio emocional va madurando y nos hace apreciar más lo bueno que lo malo.

Somos capaces de distanciar los acontecimientos y desprendernos de lo que no interesa o nos puede causar problemas .Henos adquirido más sabiduría fruto de los años de aprendizaje.

Y porque no, puede que sea el momento más creativo de nuestra vida.

Mayor capacidad de empatia hacia la otra persona y eso nos genera felicidad. No se juzga tanto al prójimo, los temas espinosos se ven con perspectiva y se relativizan.

hqdefault

Esto sigue proporcionando felicidad.

Porque has conseguido vivir una vida plena, desarrollado un trabajo, formado tu entorno familiar, aún cuando siempre queda algo por terminar.

Todo ello también contribuye a la felicidad.

Pero no solo la felicidad. Hay que tener en cuenta otros factores que mejoran el estado de vida.

Hacer otras tareas nos hará desear vivir muchos más años .

No me quedan muchos por cumplir, pero sí muchas cosas por hacer”.

Eso sí hacerlo sin prisa, porque si no generarán estrés y el estrés acorta la vida.

Decía Azorín: “Deseo envejecer pronto para vivir mucho”.

Y la actividad física: andar a buen ritmo, nadar o quizás bailar y escuchar música,

Este último es muy saludable por que aúna el movimiento, el aspecto social y la actividad mental al retrotraernos a momentos felices de la época.

Según los neurólogos, suele ser lo último que recordamos de nuestra feliz vida.

Pero cuidado, la soledad llega con los sentimientos más profundos.

jubilacin-7-728

Las enfermedades, la pérdida progresiva de prestigio, poder social y adquisitivo, la inactividad, provocan que los mayores tiendan a refugiarse en su pasado, ya que en muchos casos es lo único que les queda, pues el presente y el futuro pierden su valor frente a la motivación y esperanza de los jóvenes.

Y no muy lejos, a veces, acecha la terrible enfermedad del olvido, un mal que arrebata la identidad y su pasado y donde día a día el paciente se va introduciendo en la noche oscura de los tiempos y donde difícilmente podrá salir.

Por todo ello, vivamos intensamente la actualidad, disfrutando de nuestro entorno donde los tuyos te quieren y respetan.

Por último, mi reflexión:

Lánguida y triste son las horas en que se abisma el alma de los que ya cumplieron edad ,

Perdiendo el ruido de la vida y llegando a los umbrales del silencio sin maldad.

Murcia, 30 de noviembre de 2o17.

Ver Post >
El balcón de las nubes (La mota 13º)

Por el balcón de las nubes asoma el luminoso sol, y yo, yo inicio mi andar por la mota del río, siendo muy de mañana y fin de semana me cruzo primero con el equipo de personas vendedores de fe.

Acto seguido reflexiono que hoy se conmemora el “Día Internacional prevención al suicidio”.  Me da que pensar. Por ser la decisión mas extrema que una persona pueda tomar en vida. Y claro la última.

Las razones son variadas y dispares, pero la mayoría están asociadas a la depresión y otras enfermedades mentales. Otros lo hacen por su dios, como los terroristas suicidas musulmanes.

1478630687_145144_1478630963_noticia_normal

Últimamente me preocupan los casos de acoso escolar de “bullying”. Por desgracia se vienen dando con demasiada frecuencia.

Es necesario que rompan los tabúes, que se rompa el silencio, que las autoridades, sobre todo escolares, miran hacia otro lado, dicen que es una decisión incontrolable.

Pero en la ONG Teléfono de la Esperanza, proponen que la familia observe las señales y comuniquen. Acto seguido pondrán a disposición el equipo completo de psicólogos que pueda prevenir el suicidio.

Pero comienzo a pensar en otros temas que algodonan mi mente y alejan mi pesar. Cuando escucho música siento que floto, vibro, lloro y gozo, siento que el cielo toco con los dedos, esta me traslada a lugares y momentos donde fui feliz.

En ese transcurrir oigo cantar al gallo, puede ser normal, pero son las 10 de la mañana y antes despertaban a sus caseros al amanecer.

Algo ha cambiado.

También oigo el estruendo de los arcabuces que las escuadras moriscas homenajean en su desfilar por la ciudad.

Y por último vuélveme la alegría al pensar que en víspera estamos de nuestra tradicional Romería.

Murcia 10 de septiembre de 2017

Ver Post >
Despedidas a 40 grados

Ayer desperté con dificultad de una calurosa noche de verano. Se encendieron las canículas solares y los inquilinos terrestres comenzamos la sudoración, provocando fatiga, ansiedad y perturbaciones mentales

En mi nostálgico rincón urbano, me viene a la mente imágenes refrescantes de cuando disfrutaba con mi gente. Subiendo al faro, saltando las calas y observando el trasiego del puerto, barcos que regresan de su larga noche, veleros que zarpan a sotavento para disfrutar de su tiempo. Pescadores, caña en mano, esperan que al engaño de su cebo pique el mero.

Pero la realidad mañanera me devuelve al sofoco del día, que no es poco.

calor

El rojo color del asfalto en las aceras queda solo aliviado por la sombra de las moreras, árbol emblemático y representativo de la ciudad que en el escudo del municipio debería figurar.

Pero nos queda la mota del rio que si madrugamos podremos percibir algo de brisa.

Pero deprisa, porque si a las 9:30 horas te encuentra la mañana crecerá la fatiga.

Siempre que el verano llega iniciamos las despedidas, los niños del colegio, los padres del trabajo (claro el que tenga), de la peña ciclista de los sábados, de los vecinos, «¡cuidarme las plantas!».

Quizás también se despida Ronaldo o James. El que ya lo hace es Morata.

Se despiden los refugiados de sus viviendas quemadas, también los inmigrantes sin papeles que furtivamente tratan de cruzar la frontera, en camión o en patera.

Mágica noche de San Juan, las parejas se despiden con fugaces escenas de arrumacos en un amor sin compromiso y sin permiso saltando entorno a la hoguera. Cumpliendo el ritual amatorio sin pensar qué pasará mañana cuando el sol vuelva a calentar.

hoguera

Nos pasamos la vida despidiéndonos. Un ejercicio honroso de desapego para quedarnos en paz con nosotros mismos.

No importa cuantas veces nos despidamos en vida porque la última es la que verdaderamente importa, el silencio, el olvido, el no estar.

Murcia a 24 de junio de 2017

Ver Post >
Otoño en el mar

 

 

 

 

Donde la gaviota, aprovechando la época de celo,

planea dibujando arabescos sobre el luminoso cielo

mientras el niño la sigue contemplando su gracioso vuelo

y sus pequeños brazos levanta como queriendo atraparla.

Donde la luna se toca con la aurora

donde uno morir quisiera con alegría,donde no existe el tiempo ni la hora,

donde la calma se hace sinfonía.

Donde las madres en madrugada velan

y esperan que los barcos arriben a puerto

contando uno a uno sus tripulantes que zarparon

por si alguno olvidaron.

Pero a mí, en esta hora crepuscular, la playa me sabe a dolor y sudor,

a pateras a la deriva de hambres pendientes,

y esperanzas compradas a hermanos delincuentes

que prometieron futuro incierto sin ningún pudor.

Ahora, la playa es un cementerio de sueños truncados por el mar,

es lugar de hambre, llantos y olvidos,

es refugio de escondidos y perseguidos.

Ahora la playa no es lugar para turistas…tampoco para amar.

Mientras la rizada mar, y a contrapelo, se hizo espumosa

y yo, yo me siento un naufrago en el mar de la confusión

y yo, yo debo volver tierra adentro,

donde mi vida se hace monótona y vivo sin emoción.

La caída de la hoja expulsando lo viejo da paso a los nuevos tallos,

y en la mar, la morena busca su guarida para invernal,

y los albatros cruzan océanos para anidar.

El otoño ha vuelto y nos sirve para ver que el movimiento es necesario,

renueva la materia y quizás el espíritu, tanto en la tierra como en el mar.

El otoño está en mi mente,

y yo, yo sólo deseo que no me olvide mi gente.

 

Murcia, 22 noviembre 2015

 

Ver Post >
Sobre el autor ElGrillo
Gusto de narrar mi entorno más inmediato, con frases pequeñas y bonitas.

Últimos Comentarios

ElGrillo 26-09-2016 | 14:51 en:
Buscando un futuro
adepradosanz_650 26-09-2016 | 08:43 en:
Buscando un futuro
ElGrillo 28-06-2016 | 20:30 en:
Fronteras del miedo

Etiquetas

Otros Blogs de Autor