La Verdad

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Autor: Carlos Escobar
Lachrymae
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Carlos Escobar | 21-10-2017 | 12:12| 0

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El ciclo Jóvenes Solistas que organiza el Ayuntamiento de Murcia llega a su X edición con una serie de conciertos programados en la capital regional y en los municipios vecinos a lo largo de los meses de octubre y noviembre.

Uno de los programas más atractivos es el que interpreta el violista Álvaro García Ros (Madrid, 1999) acompañado al piano por Pedro Valero y que escucharemos obras de Bach, Brahms, Martínez, Britten y Walton.

Alvaro ha incluido recientemente en su repertorio la obra Lachrymae de Britten (1913-1976) y nos comenta que: “La escuché por primera vez hace algo más de un año, en un video de la Wenting Kang, violista a la cual he admirado tiempo atrás y que ahora es una de mis profesoras en la Escuela Superior de Música Reina Sofía”.

La pieza fue escrita por un Britten maduro tras su retorno a Inglaterra del exilio estadounidense y una vez fundado el famoso Festival de Aldenburgh. García Ros, que está becado por la Fundación Albéniz para completar sus estudios en Madrid, nos explica que “desde el punto de vista musical, Britten utiliza en ella el sistema armónico atonal, lo que la convierte en una de las principales innovaciones estilísticas del siglo xx para el repertorio viola”.

Álvaro es un alumno con un expediente académico inmejorable que ha sido reconocido en diferentes premios regionales y nacionales, destacando su selección por la Orquesta Sinfónica de Madrid para el proyecto Talentos, que lo ha llevado a interpretar música en el Auditorio Nacional de Madrid, como ya explicábamos la pasada temporada en este blog. Sobre Lachrymae opus 48 de Britten, destaca la cantidad de colores diferentes que se pueden crear con la viola: “Lo que me gustaría transmitir al espectador son las diferentes emociones que surgen en cada momento”.

La obra va a llamar la atención del público por el contraste que se produce entre el principio y el final. Está basada en un tema renacentista para laúd titulado If my complaints could passion move del compositor John Dowland: “Dicho tema es desarrollado siguiendo la clásica estructura del tema con variaciones”. Aunque pueda parecer que es difícil de comprender, tal y como le gustaba a Britten, si se presta atención, “se distinguirá la melodía de la introducción, que luego se desarrolla a lo largo de las diferentes diez secciones o variaciones de la obra hasta llegar a la culminación final”. Un hecho muy curioso de Lachrymae es que el tema que da lugar a las variaciones se escuche al final.

Espero que disfruten de esta bella composición que ha sido calificada como de lirismo emocionante. Estoy seguro que Álvaro García Ros nos emocionará con una música del siglo XX que nos legó Benjamin Britten.

 

Sábado 21 de octubre, 20 h. Auditorio de Algezares. Obras de Bach, Brahms, Martínez, Britten y Walton. Entrada libre.

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Starliszt
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Carlos Escobar | 12-10-2017 | 4:35| 0

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El Teatro Romea de Murcia ha sido seleccionado por un conocido portal de viajes vacacionales como uno de los quince con más encanto en toda España. Entre los motivos de la nominación figura la terna de bustos de compositores ilustres que coronan su fachada y que sirve de homenaje a las figuras de Mozart, Beethoven y Liszt.

Ya comentábamos en otro post las razones por las que el maestro húngaro forma parte de este trío tan ilustre (ver enlace al final), pero hay que recordar que Liszt fue uno de los músicos más importantes en la historia de la música por su concepción moderna del Romanticismo, el descubrimiento de nuevas posibilidades para el piano y sus intérpretes, la invención del recital de piano solista y la creación de las masterclass, entre otros hechos. Alcanzó fama y éxito en su juventud, siendo aclamado tras los conciertos por numerosas fans, como les ocurre hoy día a las estrellas del pop.

Dentro de las actividades de la Semana Grande de Cajamurcia, festival artístico de otoño y punto de encuentro de muchos murcianos, se rinde tributo a la figura de Franz Liszt en la edición XXIII de Cuadros con Música, donde la obra de Eugène Delacroix acompaña a cinco de las composiciones pianísticas del célebre maestro.

El intérprete que nos transmitirá el arte de Lizst es Alejandro Rubio Pelayo, uno de los alumnos de piano más destacados del Conservatorio Superior de Música de Murcia bajo la supervisión de la profesora Pilar Valero.

Nacido en Albacete, Alejandro siente la llamada de la música a los seis años y desde entonces vive con pasión este mundo: “El acto del lunes es muy atractivo para el público porque el cuadro que se comentará está muy bien elegido para el concierto de Liszt, cuya música programática está representada por piezas llenas de poesía y lirismo junto a otras de gran virtuosismo y dificultad técnica”.

Este intérprete ha participado en distintos festivales nacionales (Almería, Albacete, Murcia, Molina de Segura y San Clemente) e internacionales (Roma y Bruselas). Comenzará el recital con la célebre Valleé d´Oberman, una delicada pieza que forma parte del primer cuaderno de viaje de los Années de Pèlerinage de Liszt, donde esboza sus impresiones musicales inmerso en la naturaleza de los Alpes Suizos. Está basada en la novela Oberman, que es un joven veinteañero sumido en una crisis existencial que descubre la sublime belleza de las montañas, donde encuentra la paz y eternidad que le falta en París. La partitura nos llena de incertidumbre porque según Alejandro “evoca un encuentro con Dios, muy en la línea de religiosidad de Beethoven, con ideas del Más Allá y del paraíso”. Yo suscribo la recomendación de esta obra porque se emocionarán con su belleza, profundidad y con el cristalino romanticismo de los arpegios de la última sección.

Liszt escribió sus seis Consolaciones entre 1849 y 1850. Escucharemos la interpretación de Alejandro Rubio en las tres primeras. Si tuviésemos que calificar estos pensamientos poéticos, creo que las palabras más adecuadas serían la de paz y delicadeza. El pianista nos cuenta que “son composiciones muy en la línea de los Nocturnos de Chopin, con una música muy pura, íntima y poética, sin apenas virtuosismo”.

El recital finalizará con la versión para piano del Mephisto Waltz número 1. Para un pianista como Rubio que ha tocado el concierto número 2 de Beethoven, el concierto número 1 de Chaikovsky, la Rhapsody in blue de Gershwin o El sombrero de tres picos de Falla, el Mephisto Waltz de Liszt sigue siendo un reto por formar parte del repertorio de los pianistas consagrados. Escrito entre 1859 y 1862, describe una escena del Fausto de Nikolaus Lenau. Alejandro nos cuenta que “Fausto vende su alma a Mephisto, el diablo, a cambio de que lo haga feliz. En una taberna se celebra una boda y, de repente, el diablo toca una melodía seductora que hace bailar a la novia con Fausto de forma que los dos escapan en la noche”.

Cuadros con música no se celebra en una sucia taberna alemana llena de lugareños, pero Alejandro imitará con su instrumento al violín de Mephisto. Vengan preparados por si no pueden resistir la tentación de bailar el vals del diablo.
Lunes 16 de octubre, 20 horas. Aula de Cajamurcia de Gran Vía. XXIII Cuadros con música: “El impulso romántico”. Conferencia sobre “La libertad guiando al pueblo” de Eugène Delacroix impartida por el profesor Pedro Olivares Galvañ y concierto de piano con obras de Liszt interpretado por Alejandro Rubio Pelayo. Entrada libre hasta completar aforo.

 
Post sobre el “Tridente del Romea”. Ver: http://blogs-new.laverdad.es/musicainesperada/2016/12/03/el-tridente-del-romea/

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Cantos de experiencia
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Carlos Escobar | 06-10-2017 | 11:46| 0

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La música es un elemento indispensable en cualquier aniversario. Pero cuando celebramos veinte años de interpretación de la mejor música de cámara por parte de una formación de la experiencia y la solvencia del Cuarteto Saravasti, el arte alcanza una emotiva dimensión.

Mañana sábado, el Cuarteto Saravasti nos invita a todos los murcianos a asistir a su cumpleaños y conmemorar sus veinte años en escena con un programa musical intenso, atractivo y variado. Diego, Enrique, Gabriel y Pedro han seleccionado un total de diez piezas del repertorio camerístico que son auténticas delicias para el paladar de un melómano.

Muchas de las personas que saludo por la calle y que me animan a seguir escribiendo sobre música, me piden con cierta frecuencia que les avise cuando se programe un concierto atractivo y asequible para sus avezados e inexpertos oídos. Creo sinceramente, que éste es el programa cumple perfectamente con dicho propósito, por tratarse de una auténtica iniciación a la mejor música de cámara.

He imaginado como reaccionaría cualquier persona que me acompañase a este concierto de celebración en el caso de que no hubiese escuchado música de cámara con anterioridad. Creo que nada más empezar el Allegro del cuarteto en Re menor de Haydn comenzaría a bailar en la butaca tras superar la impresión de la escucha del animado intervalo de quinta descendente con el que el maestro nos introduce en su mundo mágico. Esta pieza de Haydn es coetánea de La creación y fue denominada por Rosemary Hughes como “cantos de experiencia” aludiendo a la maestría del músico austríaco.

No menos impactante le resultaría el carácter juguetón del Andante scherzoso quasi Allegretto del cuarteto en Do menor del cuaderno op 18 de Beethoven, escrito a partir de una célula rítmica de 3 corcheas con las que el genio de Bonn construye una impresionante obra de arte.

Sin apenas respiro, saltaremos al Romanticismo de la mano del cuarteto de Schubert titulado La muerte y la doncella, escrito en la tonalidad fúnebre de Re menor. Saravasti ha seleccionado el precioso movimiento Andante con moto en el que a través de 5 variaciones sobre el tema de la muerte, se transforma la inquietud de una muchacha aterrorizada en la paz del sueño mortal a través de las palabras con la que el apuesto caballero (la muerte es una palabra masculina en idioma alemán) tranquiliza a la joven.

En esta clase de celebración de cumpleaños y de iniciación a la música no podía faltar uno de los cuartetos de madurez con los que Mozart dedicó a Haydn. Nadie como el compositor de Salzburgo sería tan capaz de activarnos con su lirismo, vivacidad, contrastes y cambios de ánimo, a través del Allegro molto de su cuarteto en Do mayor “Disonancias”.

El Cuarteto Saravasti ha tenido en su XXº Aniversario la sensibilidad de incluir dos de sus estrenos absolutos en concierto como son la Salve de Auroros de la Suite folklórica sobre temas murcianos de Benito Lauret y el Adagio de B.L. Apuntes para un cuarteto de cuerda, con el que el madrileño José Nieto tributó amistad y agradecimiento al compositor murciano. Probablemente será uno de los momentos más emocionantes de la velada.

Pero volvamos a mi inexperto y envidiado acompañante que tantas cosas descubrirá en este programa y fantaseemos sobre sus sensaciones al escuchar por primera vez el Andante Cantabile del cuarteto nº 1 en Re mayor de Chaikovski. El primer encuentro con la sobrecogedora melancolía rusa nunca se olvida y este movimiento, que se interpreta con sordina en los instrumentos de cuerda, tiene un alto contenido emocional con dos temas distintos que sobrevuelan los insólitos parajes ucranianos.

Tras deleitarnos con la Nana roja para cuarteto de cuerda de Zárate (otro estreno absoluto de Saravasti), escucharemos otra de las obras más famosas de la música de cámara. Se trata de Finale.Vivace ma non troppo del cuarteto “Americano” o “Negro” de Dvorak, una auténtica simbiosis entre los orígenes bohemios del compositor y las danzas indias que tanto le estimularon, de manera que transitaremos desde la nostalgia a la alegría, con un protagonismo relevante para la solemnidad del violonchelo.

Y como no hay celebración en la que no se entone la canción del cumpleaños feliz, el Cuarteto Saravasti interpretará las variaciones sobre este conocido tema que escribió Heidrich y que son un auténtico homenaje a los principales compositores y estilos de la historia de la música.

¡Que afortunados son los que tienen todavía tanta música por descubrir!

Sábado 7 de octubre, 20 horas. Concierto del XX Aniversario del Cuarteto Saravasti. Obras de distintos compositores. Entrada libre solicitándola en taquilla.

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Maestro del buen amor
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Carlos Escobar | 24-09-2017 | 7:56| 0

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El Auditorio de Murcia será testigo de un entrañable acontecimiento para inaugurar la temporada de conciertos. Uno de los hijos de la tierra recibirá un oportuno y merecido homenaje a los 85,5 años de edad. El músico y maestro Manuel Moreno-Buendía, destacado compositor y director de orquesta nacido en Murcia y bautizado en Santa Eulalia, es un honorable representante de nuestra región en todo el mundo que hoy día conserva grandes dosis de energía y creatividad como compositor.

El próximo viernes, los profesores de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia interpretarán tres de las obras que grabaron en disco durante el mes de julio y en las que el papel de solista será defendido por el propio concertino de la formación Darling Dyle y por el solista de flauta Juan Antonio Nicolás Lucas, dos músicos que destacan por su talento y experiencia interpretativa.

Darling Dyle nos cuenta como es el Concierto Celebración para violín y orquesta de Moreno-Buendía: “Sigue la forma del concierto tradicional en tres movimientos, siendo la parte solista rica en matices y compleja en melodía y ritmo. Los tutti orquestales están muy presentes y también llenos de complejidad.”

El profesor concertino de la OSRM, define este concierto como romántico con toques de virtuosismo e influencias del post-romanticismo. Para el violinista, los ritmos de 5 por 8 y 7 por 8 del enérgico tercer movimiento recuerdan a los de compositores rusos como Prokofiev o Shostakovich: “Existe un diálogo continuo entre el el solista y orquesta con pasajes realmente explosivos. El compositor escribió dos grandes cadencias muy intensas y complejas para el violín”.

Moreno-Buendía es un músico que se caracteriza por su música bien sonante, es decir, escrita desde el alma y comprensible para todo tipo de público. Dyle nos confirma este hecho: “Estoy muy seguro de que el público va a entender perfectamente la obra ya que está llena de preciosas melodías. Es un concierto atípico para estos tiempos en los que casi todos los compositores escriben de una forma muy contemporánea”. Darlin Dyle destaca el segundo movimiento escrito en forma de habanera y con un sentimiento muy melancólico: “Su música me trae recuerdos de nostalgia de mi país natal, Albania”.

Moreno-Buendía se trasladó a Madrid a los 10 años de edad para desarrollar una brillante carrera como director musical del Teatro de la Zarzuela (1970-1981) y como catedrático de Armonía del Conservatorio Superior de Madrid (1980-2000), después de 40 años de docencia y otros muchos más de creatividad y distintos reconocimientos entre el que destaca el Premio Nacional de Música (1958). Dos años antes, había marchado a Italia a completar sus estudios de composición y dirección de orquesta.

Aunque la música del maestro sea tan comprensible, realmente su elaboración es muy meticulosa y requiere de mucho tiempo para adquirir su sello propio. Ejemplo de ello es el Concierto para flauta y orquesta que Moreno-Buendía dedicó al profesor Juan Antonio Nicolás, solista de flauta de la OSRM.

Juan Antonio nos explica como el compositor tuvo la gentileza de dedicarle el concierto: “Conocí al maestro Moreno-Buendía cuando estrenamos su Concierto del Buen Amor en la Exposición Universal de Sevilla(1992) con el guitarrista Narciso Yepes y la Orquesta de la Región de Murcia dirigida por Hernández Silva. Desde entonces  siempre me gustó mucho su música.”

Años más tarde, Juan Antonio se enteró de que Moreno-Buendía estaba grabando un disco en el Auditorio de Murcia y pasó a saludarlo y preguntarle si había compuesto alguna obra para flauta. Hablaron sobre cuestiones técnicas y recursos flautísticos que le facilitaran su labor de composición, proceso que llevó el tiempo suficiente para entablar una gran amistad que perdura hasta hoy: “¡Quién me iba a decir, que al cabo de un tiempo, estrenaría su concierto en Córdoba!.”

En cuanto a la música del Concierto para flauta y orquesta, Nicolás nos reafirma que es bien sonante y comprensible: “Desde el principio me entendí rápidamente con el compositor ya que compartíamos la idea de transmitir sentimientos que lleguen fácilmente al público”.

Juan Antonio cuenta que antes de empezar la grabación del concierto se reunió con el maestro Hernández Silva, director y promotor de la idea del disco y del concierto homenaje a Moreno-Buendía: “Hemos trabajado y refrescado ideas del concierto en cuanto al tempo y dinámicas. Me deja mucha libertad y flexibilidad para interpretarlo. Nos conocemos muy bien desde hace tiempo y con un mínimo gesto suyo, nos entendemos perfectamente”.

Para este flautista, poder comentar con Moreno-Buendía las indicaciones de tempo o de carácter, es un privilegio y ayuda muchísimo: “El tiempo de vals del tercer movimiento él lo concibe retenido y no como un vals bailable. Por lo demás, tengo total libertad a la hora de tocar.”

El concierto se completa con Celtiberia, una suite de danzas derivadas del ballet Eterna Castilla que el maestro Moreno-Buendía estrenó en 1966 en el Teatro de la Scala de Milán, siendo el bailarín el célebre Antonio.

 

Viernes 29 de septiembre, 20 horas. Auditorio de Murcia. Concierto homenaje a Manuel Moreno-Buendía. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Darling Dyle (violín), Juan Antonio Nicolás (flauta), Esmeralda Espinosa (mezzo-soprano), Manuel Hernández Silva (dirección musical).

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De la mano del Padre
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Carlos Escobar | 09-09-2017 | 6:02| 0

El rasgo que mejor define a Johan Sebastian Bach (1685-1750) como músico del siglo XVII es su vinculación religiosa con el protestantismo y su contribución a la toma de conciencia de las comunidades luteranas. Como defiende Wilhem Dilthey en su célebre ensayo dedicado al compositor alemán (Mishkin Ediciones, 2016), en esta época, la palabra y la música expresaban la intimidad y la profundidad de la vida religiosa, siendo la música la que confería el carácter eterno al contenido religioso.

Bach fue un maestro dibujando con su música los estados del espíritu a los que se refiere Dilthey. Hay que recordar que en el siglo XVII, el culto católico, a diferencia del protestante, giraba en torno a la acción de la misa como unidad visible, plagada de ornamentos y guiada por la fuerza presencial del sacerdote. En el protestantismo el culto se dirigía más bien a la vida interior, aunque conservaba algunas formas externas en las que la acción religiosa no era tan crucial. Por ello, la música y la poesía otorgaban este carácter íntimo que sin embargo podía desplegarse en las grandes festividades religiosas.

Las formas musicales de las que Bach se valió para expresar su religiosidad fueron el motete, la cantata, las pasiones, los oratorios y las misas. Hoy trataremos el Kyrie eleison (“Señor ten piedad”) con el que comienza la Misa en si menor BWV 232, escrita en plena madurez creativa entre 1733 y 1734 y que es un ejemplo muy ilustrativo de la necesidad de redención, como podrán comprobar al escuchar el vídeo adjunto.

La Misa en si menor de Bach está compuesta por coros que expresan los más profundos sentimientos entre los que se intercalan las intervenciones de los solistas con fines de exaltación espiritual. Es una de las obras más importantes en la Historia de la Música en la que cada momento religioso es tratado con la gran fuerza expresiva de la infinitud de Dios.

En concreto en el Kyrie eleison, Bach hace un uso ingenioso de la polifonía en dos corales fugadas a cinco voces alternadas con dos fragmentos puramente orquestales. Spitta decía que el motivo que va pasando entre las cinco voces genera una dilatación del sentimiento que llega a apoderarse del alma de tal forma que la súplica finalmente triunfa.

Durante los casi diez minutos que dura este Kyrie eleison, subyace un sentimiento de calma mientras se espera la decisión divina. Esto lo consigue musicalmente Bach al usar la armadura de clave de si menor, que en el siglo XVIII se vincularía con la dulzura melancólica.

También contribuye a todo esto el hecho de que la fuga no contenga otro tema contrastado al motivo principal. Así, si las voces y los instrumentos cantan el mismo tema, se logra que la petición de clemencia esté más unificada.

En conclusión, creo que este Kyrie eleison y su logrado carácter íntimo alcanza la eternidad gracias a Johan Sebastian Bach.

 

 

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